No sabemos si la gente percibe que Madrid es una ciudad más insegura que otras, pero las cifras oficiales sobre robos con fuerza en viviendas, comercios y locales de la capital de España no mienten y los cerrajeros profesionales queremos ponerlo de manifiesto

En los primeros seis meses, con datos oficiales proporcionados por el Ministerio de Interior recabados por la Policía Nacional, la Guardia Civil y las policías locales se han producido casi 4500 robos en los domicilios, negocios y locales de la capital Concretamente 4.461. Esta cifra supone que más de la mitad de los robos que se producen en la Comunidad de Madrid se cometen en la capital.

Los datos de la Comunidad de Madrid llegan hasta los 8.998 robos, con una diferencia importante: mientras en la Capital de España los robos con violencia en hogares y locales comerciales han aumentado un 2,2% respecto del mismo periodo del año pasado, en el conjunto de la región madrileña este mismo delito ha descendido un 5,2%.

Esto supone que, desde el 1 de enero hasta el 30 de junio, se han cometido casi 25 robos al día en Madrid y 50 en la comunidad, una cifra que debería hacernos reflexionar sobre la vulnerabilidad de los accesos de estos inmuebles.

Si bien es cierto que las diferentes campañas de concienciación que realizamos las asociaciones de cerrajeros de seguridad como ASMACE, la Policía o la Guardia Civil ejercen un efecto llamada hacia la toma en consideración de la seguridad en nuestros hogares y negocios, aun queda mucho camino por recorrer a la hora de concienciarnos de que las cerraduras instaladas en nuestras puertas de acceso requieren una actualización acorde a los estándares de seguridad actuales. Cambiamos de coche o revisamos la caldera cada año porque nos preocupa estar seguros en la carretera o en casa; incluso cambiamos de móvil pagando cantidades hasta 5 veces más altas que lo que nos puede costar contratar los servicios de un cerrajero profesional asociado que nos va a asesorar e instalar la mejor opción de cierre para nuestra casa o negocio.

La gran mayoría de los madrileños probablemente no sean conscientes de que las cerraduras instaladas en las puertas son completamente vulnerables ante las diversas técnicas que utilizan las bandas de cacos especializadas como el bumping. ¡Ya ni hablamos de cerraduras que se pueden abrir con técnicas menos sofisticadas con el uso de una maza o una palanqueta!

Según datos del Instituto Nacional de Estadística en Madrid hay casi 1.250.000 de viviendas construidas entre 1971 y 2001. La Asociación Madrileña de Cerrajeros (ASMACE) calcula que en torno al 80% de las cerraduras instaladas en estos edificios son fácilmente manipulables.

Con una revisión realizada por un cerrajero profesional, una sustitución del bombillo por uno anti-bumping y anti-taladro y un buen cerrojo, los madrileños estaríamos mejorando la seguridad de nuestros hogares reduciendo hasta un 20% el número de robos según estimaciones de ASMACE.

Para ello sería necesario que esa concienciación se viera complementada con un Plan Renove de Cerraduras y Sistemas de Seguridad en el que el “renovado” Gobierno de la Comunidad se implicara e implicara a todos los madrileños en la seguridad de sus hogares y negocios.

Esa sería la fórmula, no tan mágica, para reducir el número de robos en Madrid, que haría de la capital de España, un ejemplo de ciudad amable en la que todos la hacemos más segura